jueves, 28 de febrero de 2008

ENLACES desde Chiapas

El vicio es un error de cálculo en la búsqueda de la felicidad: Jeremy Bentham

Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com


¿Fumar es un placer, genial sensual?

Que difícil será la aplicación de la ley aprobada por el Congreso de la Unión que no permitirá a fumadores en espacios cerrados, sean cual fueren. El pleno del Senado de la República aprobó la Ley General para el Control del Tabaco con 101 votos, cinco en contra y dos abstenciones. Ahora espera el aval del Ejecutivo Federal para entrar en vigor en el territorio nacional y crear áreas libres de humo y lugares para fumadores en espacios cerrados.

Que difícil, pues poner en marcha estas disposiciones, porque serán muchos los establecimientos como restaurantes y cantinas las que se nieguen a pedirles a sus clientes a que dejen de fumar. ¿Quién se va a atrever a correr un cliente?

Platicando con un amigo que tiene un restaurante muy exitoso, me decía que "por lo pronto yo, no me voy a convertir en policía contra mis propios clientes, no le voy hacer el trabajo a las autoridades encargada de aplicar la ley".

No me puedo imaginar algunas cantinas de Tuxtla como "Las Pepitas", "Las Laminitas", "El Chipilín", "La Tía Mechita", "Los Laureles", "El compa Meco", etc. Etc. Sin el humo del cigarro.

No me puedo imaginar a los bolonautas, como René, Arcadio, Carbonel, sin un cigarro entre los dedos destrozando instituciones en una extraordinaria mesa de 80 por 80. No puedo.

Lo digo, porque el que esto escribe no fuma, me aleje precisamente de éste vicio o placer, ya sea genial o sensual como dice el viejo tango. "Fumando Espero" de Juan Viladomat y Félix Garzo.

Tras la batalla
en que el amor estalla,
un cigarrillo
es siempre un descansillo
y aunque parece
que el cuerpo languidece,
tras el cigarro crece
su fuerza, su vigor.


Tengo sin fumar la friolera de cinco año luego de luchar constantemente para dejarlo y no poder y al final, un fatal suceso familiar hizo que lo dejara de forma definitiva.

Que es una cuestión de salud, lo es, y además con esta disposición México se une a España y a Inglaterra como los países más avanzados en este terreno de la salud pública. Y es que hay muchas razones por lo que uno no debería de fumar, por ejemplo la nicotina es sólo uno más de los cuatro mil componentes del humo del tabaco.

La aplicación de la ley es un trabuco y la explicación es muy sencilla, ¿como se darán los mecanismos para que los policías detengan a fumadores que infrinjan la ley¿

En algunas partes de la República no se si en todos los estados, la policía no puede ingresar a ningún establecimiento si no es a petición del dueño del mismo. Eso parece ser lo mínimo, el problemas es que cuando intervienen nuestros "popochas", las cosas comienza a oler mal, se pueden dar abusos policiales serios.

¿Estarán las policías sectorial o municipal dispuestas a salir a la caza de fumadores?, por lo que notamos hay muchas preguntas.

Esto no tendría nada de grave si fuésemos un país con una gran tradición de respeto a nuestras leyes, es decir si fuésemos un país de leyes, no de hombres como somos ahora. Somos todavía un país de "Aquí na más mis chicharrones truenan".

La disposición ordena que "en todos los lugares de acceso al público o en áreas de trabajo, públicas o privadas, incluidas las universidades e instituciones de educación superior, deberán existir zonas para fumar".

Estas áreas, precisa, deben ubicarse al aire libre o "en espacios interiores aislados que dispongan de mecanismos que eviten el traslado de partículas hacia los espacios libres de humo y que no sean paso obligatorio para los no fumadores".

Advierte que serán merecedores de prisión por 36 horas los ciudadanos que se nieguen a pagar la multa de 100 días de salario mínimo o reincidan fumando en lugares prohibidos. Pone fin a toda la publicidad del tabaco y el uso de las imágenes de marcas de cigarros.

Aplica una sanción de cuatro mil a 10 mil días de salario a los ciudadanos que regalen o vendan cigarrillos a menores de edad, vendan o regalen tabaco en o alrededor de las escuelas básicas y a las tabacaleras que no incluyan en las cajetillas imágenes del deterioro físico provocado por el tabaquismo.

¿Serán capaces aquí en Tuxtla a levantar a todos "los canguritos" que venden cigarros sueltos por toda la ciudad?, es una buena pregunta que tendrán que contestar las autoridades de salud municipal. ¿Van a detener a los que surten a estos niños que deambulan por la ciudad como un ejército de desocupados¿

Para comprar cigarros será obligatorio presentar la credencial del IFE u otra identificación oficial, pues no hacerlo implica una multa de hasta cuatro mil días de salario mínimo. En caso de reincidencia, todas las sanciones se duplicarán.

¡¡¡Qué difícil¡¡¡ Pero no imposible.