viernes, 21 de agosto de 2009

ENLACES DESDE CHIAPAS

ENLACES 114

Un año y nada, 3 años y tampoco nada
Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com
Trabajar nunca mato a nadie...¿Pero para que arriesgarse?

Ya se cumplieron los 365 días, por no decir un año, de que el acuerdo Nacional de Seguridad, que se firmara con “bombo y platillo”; fue en Palacio Nacional en donde gobierno y organizaciones se comprometieron a darle a los grupos delincuenciales una guerra frontal, pero resulta que no ha pasado nada, y todos se tiran la pelotita, el Presidente Calderón se enoja porque lo critican en su guerra contra los narcos llama aprovechados a sus críticos, sale el Procurador con una andanada de ilusiones a decir que estamos mejor que hace quince años, si lo único que hubo hace quince años fue el levantamiento zapatista que dista ser un grupo delincuencial como los narcotraficantes, ni al caso. Medina Mora falló en su intentona de sacarle la vuelta al asunto.
No es con declaraciones como estas que se va a alejar la preocupación de los mexicanos en esta lucha y por la crisis económica; porque no sabemos de dónde van a salir los recursos para hacerle frente a la crisis que está encima. Sobre todo cómo va a cubrir ese boquete que nos dice el Secretario de Hacienda y nos dicen los analistas económicos que tendremos el año que viene que, hoy por hoy, está calculado en 400 mil millones de pesos.
¿Cómo poder enfrentar esta falta de recursos que previsiblemente tendremos en el 2010? Bueno, pues hay cuatro maneras de enfrentarla, dicen los que saben o reducimos el gasto o aumentamos los impuestos. o se suben las tarifas también de los bienes y servicios que ofrece el Estado o recurrimos al endeudamiento. Son las cuatro clásicas.
Es preocupante para millones de mexicanos. Ni duda. Aunque el Presidente diga que lo peor ya pasó.
En materia de inseguridad, las últimas encuestas son claras al señalar que la situación está peor que hace un año, y aunque uno no quisiera ser catastrofista, menos atacar al Presidende Calderón, no puede uno soslayar la verdad en torno a este asunto, el deterioro de la institución Presidencial está en juego y esto seguramente lo está pensando seriamente.
Bien lo decía un estudioso de nuestro país como es Lorenzo Meyer, de que las “Las fallas del entramado recibido se acentuaron al punto de mantener la caracterización de México como petroestado pero combinada con la de narcoestado y Estado fallido”.

Las instituciones están en crisis, dicen muchos, pero lo están desde el movimiento del 68, pasando por la crisis del 82, por el fraude electoral del 88, el levantamiento zapatista del 94 y en ese mismo año el error de diciembre y para culminar en el 2000 con la insurgencia electoral, que Lorenzo Meyer llama la rebelión en las urnas. Por eso precisamente cayó el PRI porque fue una acumulación de fracasos y de hartazgo ciudadano con el autoritarismo y corrupción.
Nueve años de Acción Nacional en el gobierno no ha cambiado ni un ápice el viejo sistema priista por lo que lucharon y gritaron. Pero cuando llegaron prefirieron nadar de muertito, el gatopardismo apareció.
Perdón por esta concepción pero no queda de otra, perdón Presidente por ser tan escéptico pero es necesario una muestra de que usted está en el camino correcto, porque a partir de septiembre con la nueva conformación de la Cámara de Diputados, con sus enemigos sosteniendo la cajita de pandora, tendrá usted que dialogar bien, hilar bonito para que no la abran.
Los últimos tres años de su gobierno son una oportunidad para sacar del rezago lo que prometieron los líderes panistas si llegaban con el partido a la Presidencia. México está esperando acciones duras y congruentes con el viejo sistema que persiste, que ahí está y que se niega a morir y que antes al contrario se regodea porque no encuentran en el PAN un puntillero para rematarlo.