jueves, 21 de febrero de 2008

ENLACES desde Chiapas

"Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son."(Abraham Lincoln)

Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com


Antes de comenzar mis profundas consideraciones sobre la marcha de México y de Chiapas, déjeme le cuento que ayer, Don Rafael Flores Meneses, el ahora mayor del Clan, se engargoló un año más a su existencia y por supuesto que nos juntamos a comer pebre simojovelteco. Con un abrazo de los que lo queremos y estimamos a mi compadre Rafita, paso ahora si a mi amenaza.



Es una carga histórica, lo es pero también es una carga que lacera, carga que nos hace sentir muchas veces inservibles, por la falta de decisión y de carácter para revertirla. Hablo de la pobreza. Hace unos días vino el titular de SEDESOL, Ernesto Cordero Arroyo, para decirnos que el 47 por ciento de nuestra población, si de chiapanecos, enfrenta la extrema pobreza.

Dice este joven secretario que seguramente tiene estudios en las mejores universidades de este país y del extranjero, que los chiapanecos estamos ubicados en el segundo lugar a nivel nacional, cuyo índice general es de 13.8 millones de mexicanos.

Esto no es nuevo ya nos lo han dicho muchos gobernantes, sociologos, antropólogos, economistas, funcionarios, desde hace también muchos años, muchas décadas; es más, cada que venía un candidato presidencial a nuestra tierra, se aventaba aquella frase de "Chiapas el gigante dormido de México", al, que ellos, despertarían, con programas productivos, con estrategias de desarrollo, etc. etc.

La verdad no si la pobreza da mucho sueño, pero de que el famoso gigante sigue dormido, ahí está, creo que hasta ronca. Los famosos programas para sacarnos de la postración, se quedaron nada más en dádivas en programas de asistencia social, nos duela, nos guste o no nos guste. Pareciera que el centro solo nos ha mandado para el gasto para dejar de fastidiarlo.

El joven Cordero Arroyo, nos dice que el 90 por ciento de los municipios de Chiapas tienen algún grado de pobreza. Pero lo que me llama la atención es su lógica y sus buenas cifras al señalar con optimismo que hace 25 años la proporción de chiapanecos en pobreza extrema era de cerca del 65 por ciento y ahora estamos ya en el 47 por ciento, para él es un avance significativo.

Dejó en claro que en 1996 el país tenía casi 34 millones de mexicanos en pobreza extrema, cifra que bajó a más de 13 millones de personas. Mientras las autoridades estatales reportan que Chiapas enfrenta en mayor medida la pobreza extrema, es decir alimentaria, seguida por la patrimonial y de capacidades. "Hay estados donde este avance ha ido mucho más lento que en otros y es el caso de Chiapas,

La radiografía es exactamente la misma de hace muchas décadas, pero nada más que ahora con mayores expectativas de que la pobreza no solo crezca, sino que está expulsando a los jóvenes desesperados por un futuro incierto.

Habría que hacer un recuento de cuantos programas de apoyo social, han implantado los gobiernos federales para Chiapas y nos daríamos cuenta de que como nos han visto allá en el centro del poder, como menesterosos que ocupamos una de las tierras más fértiles, productivas, etc.etc.

Lo único que esperamos los chiapanecos, es que los programas de infraestructura que se han anunciado, se den para poder señalar que estamos en el camino correcto, porque es la única forma de salir adelante. Si bien la pobreza nos hace ser pesimistas, también es cierto que no debemos perder la esperanza de las propuestas.

Ahora, luego de esta catártica encaboronada, le digo que de acuerdo a una encuesta publicada por Consulta Mitofsky, de cómo vemos los mexicanos este año 2008, resulta que dos de cada tres ciudadanos consideran que durante 2007 les fue en general "mejor" que hace un año. Este dato es el mayor observado en seis años y un poco menor al 69 por ciento que medimos en 2001.

El 42 por ciento de los mexicanos consideran que a la economía del país le irá mal en 2008, en cambio, sólo la mitad, es decir, casi 20 por ciento cree que el presidente Calderón tendrá un año negativo.

Respecto al gobierno, hay una expectativa positiva, 66 por ciento cree que tendrá un año positivo, percepción similar a la que registramos en 2002. La inseguridad y el desempleo, los mexicanos evidenciamos que las dos preocupaciones ciudadanas fueron la inseguridad y el desempleo, al respecto las expectativas no son buenas, 51 por ciento piensa que la inseguridad aumentará y 56 por ciento que lo hará el desempleo.