miércoles, 20 de mayo de 2009

ENLACES DESDE CHIAPAS

ENLACES 60

Nada mejor que la normalidad.

Daniel Flores Meneses
Danfmhotmail.com

Al fin y al cabo lo que nos interesa es lo que sucede en nuestro entorno, en este caso aquí en Chiapas, en casita. Esto no quiere decir que no tengamos interés también en lo que sucede en el resto de México y lo que hagan en el centro, no, porque al final de cuentas las decisiones de gobernantes son como sunamis cuyas acciones tardan pero llegan. Si no, ahí está lo que sucedió con la influenza.
Y digo esto porque Chiapas luego de estos días aciagos de la influenza que comenzó como porcina y terminó como influenza humana, que al final de cuentas no le dio a los marranos sino a los humanos, ha comenzado a retomar su ritmo de vida, su alegría de vivir en sus tradiciones y por qué no decirlo en sus sueños.
Que gusto pues escuchar como con optimismo se enfrentan los nuevos retos, a veces los estados de ánimo no nos dejan ver los ánimos de los demás y creemos que el nuestro es el factor número uno que rige la vida de todos. Nada más ingrato y perjudicial.
Me dio gusto a mí en lo personal saber que toda la estructura social, económica y política, incluyendo las campañas ominosas campañas políticas, poco a poco vuelven a ser parte de nuestra existencia. Por eso hizo bien el Gobernador Juan Sabines Guerrero al leer con certeza el pensamiento de millones de Chiapanecos que queríamos regresar a la normalidad, que queríamos inclusive retornar a la normalidad conviviendo con la famosa influenza.
Cuando un gobierno enfrenta los retos contagia a sus gobernados, si los enfrenta con confianza les da confianza, si los enfrenta con optimismo igual, por eso me da gusto saber que estamos de nuevo en el camino, aunque el blindaje electoral impuesto por los partidos en el Congreso y llevado a cabo por el IFE, no nos permitan interactuar debidamente con la sociedad y esto limita o limitará por algunas semanas más, seis semanas en lo que resta de mayo, junio y la primera de julio.
Sin embargo no por eso las actividades económicas van a suspenderse, si al menos dos semanas que el sistema gubernamental no trabajó para resguardar la salud de los chiapanecos la economía estornudó, entonces seguir en la misma línea no se podía. Sabines Guerrero leyó las coordenadas bien y tomó la decisión de regularizar de retornar a la vida cotidiana y quedarnos con las nuevas lecciones que esta influenza nos ha dejado, después de todo no fue tan mala, o no es tan mala, porque nos deja nuevas formas y maneras de ver nuestra sistema de salud y el higiénico.
Siempre es bueno volver a la normalidad, es como cuando se sale de una enfermedad, da gusto recuperar la salud. Las medidas adoptadas y que muchas de ellas todavía están en vigencia, nos han traído cosas buenas, una de ellas es que a Chiapas se le ha dotado de un sistema , de un laboratorio(PCR) para la detección de virus en este caso de la influenza humana y los estados del sureste encontrarán en este laboratorio un apoyo para su combate. Ya no tendrán que recurrir al centro en donde se tardaban días o quizá semanas pare resolver si algún mexicano estaba influenzado.
Estamos ya del otro lado del río aunque ahora los sistemas de atención a las playas los salvavidas por ejemplo están ya más atentos, las acciones siguen y eso dan confianza, los números pues son determinantes y en cinco municipios se han atendido 595 mil 800 personas en 194 mil 581 domicilios. Casos graves no hay, lo dijo el gobernador Sabines, hay 84 sospechosos que se les da seguimiento y 46 confirmados.
Miles de niños regresan a sus aulas y encontrarán a sus escuelas muchas de ellas claro, no todas, pero son muchas, que no tienen agua, ni drenaje por lo tanto menos baños y que lo que aprendieron de salud con la contingencia de nada les servirá.
Por eso creo que se debe apretar a los presidentes municipales que en lugar de comprarse las camionetonas que compran deberían arreglar sus escuelas. El Congreso del Estado, los diputados si algo bueno quieren hacer, deberían apretar a través de sus órganos de fiscalización a los presidentes municipales, que ven su gestión como escalón para enriquecerse.